Fundamentación
“El juego es imprescindible en la vida del niño y necesario en la vida del adulto”.
Federico Fröebel
La Cátedra Nacional Abierta al Juego, organizada por la Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente, a través de la Dirección de Educación Inicial del ministerio de Educación de la Nación, concibe al juego como: “Una actividad socio-cultural que configura variados contextos potenciadores para el desarrollo integral.”
Las salas del Nivel Inicial son, sin lugar a dudas, uno de dichos espacios potenciadores. Son consideradas en sí mismas como espacios lúdicos, en las que se entrecruzan los sentidos de los maestros y los niños cuando se crea el marco del juego necesario y adecuado, con las consecuencias favorables que esto implica para la enseñanza.
Desde muy pequeño, el niño incorpora los valores y actitudes que observa en su medio. La educación sistemática, que comienza en esta etapa, se ocupa de su desarrollo individual y de provocar en él los aprendizajes que le permitan integrarse progresiva y activamente al medio en que vive. Las modernas concepciones pedagógicas postulan que los contenidos de las distintas áreas del saber -contenidos disciplinares - puedan incluirse como iniciación, obviamente teniendo en cuenta el nivel de comprensión del niño, así como el bagaje de conocimientos que tiene y en los cuales aquellos se pueden apoyar.
Este congreso no se propone analizar estrictamente el significado del juego en el niño, sino el lugar que éste tiene en el Nivel Inicial. Asimismo, en relación con el maestro, su propósito es encontrar una orientación práctica para su intervención en la enseñanza de contenidos a través del juego, sin contrariar la naturaleza que le imprime el niño a éste.
Revalorizar el lugar del juego en las salas de Nivel Inicial es revalorizar la infancia, es intentar achicar el abismo que existe entre el pensamiento adulto y el universo lúdico de la niñez.
En palabras de Graciela Scheines “El juego es el lugar de los ensayos y los conjuros. Es un ámbito simbólico y mágico a la vez. Artificio perfecto donde cada episodio, cada pieza, cada jugador, cada jugada se anudan unos con otros formando bellos dibujos que se hacen y deshacen y se vuelven a armar. Mientras jugamos estamos a salvo: de la deriva, del sinsentido, del vacío.”